Habitat International Coalition
Red global por los derechos al hábitat y a la justicia social
 
La Contribución de los Habitantes de las Áfricas al Derecho a la Ciudad
 Descargar como PDF    Bookmark and Share
Soha Ben Slama, Coordinadora AIH Túnez

Informe sobre el Encuentro Regional Africano de la GPR2C


El Derecho a la Ciudad fue debatido en dos eventos celebrados dentro y fuera de AfriCities 7, en Johannesburgo, a finales de 2015. Ambos eventos son, además, reuniones preparatorias para el Foro Social Territorial Popular Alternativo, lanzado por la Asamblea Mundial de los Habitantes (FSM Túnez, 2015) y el Comité Popular por el Territorio - Plataforma de resistencia a Hábitat III constituida en Quito, y para la Conferencia de Naciones Unidas Hábitat III (Quito, octubre 2016).

El primer lugar, un día antes de AfriCities, se celebró el "Encuentro Regional de la Plataforma Global por el Derecho a la Ciudad", que fue bien recibido con una sala llena. Las diversas intervenciones alimentaron un interesante debate sobre la Plataforma Global por el Derecho a la Ciudad , su plan de acción, objetivos y su procedimiento participativo e inclusivo, y sobre la definición del concepto del Derecho a la Ciudad en el contexto africano y su Carta, con el fin de promover la plataforma y movilizar a los movimientos sociales y su convergencia en la región. Las sesiones de los grupos de trabajo permitieron un debate más rico y específico, con el fin de debatir e intercambiar sobre el marco político, legal institucional del concepto en África.

Un buen número de participantes, especialmente de organizaciones locales y regionales y miembros africanos de la Alianza Internacional de los Habitantes, enriquecieron el debate intercambiando experiencias sobre este derecho en los diferentes países.

Muchos participantes expresaron la preocupación de que el "Derecho a la Ciudad" pueda justificar el crecimiento ilimitado de las ciudades a expensas del campo, lo que también concierne a los asentamientos precarios y espontáneos, a menudo en zonas insalubres, en situación de riesgo e inseguridad y bajo amenaza de desalojo. Un temor justificado por la erradicación de estos asentamientos humanos, en ocasiones en nombre de un urbanismo "ciego", a veces oculto detrás de políticas de mejora y saneamiento de los barrios, que provoca a menudo violaciones masivas de los derechos humanos, en lugar de promover la implementación de un "verdadero derecho a la ciudad".

Por estas razones muchos participantes denunciaron que en el proceso de elaboración de la nueva Agenda Urbana que se adoptará en Hábitat III, se considere que el futuro del mundo es urbano y que las ciudades sean el motor del desarrollo, justificando las políticas neoliberales basadas en la mercantilización, incluso de los bienes comunes como las tierras ancestrales y comunitarias.

El debate siguió durante AfriCities, en la sesión "Habitantes y autoridades locales hacia Quito", donde la Alianza Internacional de los Habitantes, miembro de la Plataforma Global por el Derecho a la Ciudad, inició la discusión sobre cómo converger las diferentes luchas sobre el Derecho a la Ciudad en las diferentes Áfricas que conforman el continente, como una contribución a la Agenda 2063 de la Unión Africana.

Las organizaciones presentes también fueron numerosas y variadas con una representación importante de colectivos locales africanos, lo que permitió llegar a un acuerdo para fortalecer la Red Africana de los Habitantes, que comprometía a garantizar la implementación de políticas vivienda y de urbanismo alternativas. Por otra parte, la presencia de la alcaldesa de Tevragh Zena, Mauritania, Fatimatou Bent Abdelmalek, representante de las autoridades locales, hija del pueblo, comprometida y atenta a su comunidad, animó el debate centrado en los pueblos, los constructores de sus ciudades y pueblos, que trabajan para mejorar sus barrios, incluyendo los asentamientos precarios, poniendo en valor sus derechos y la necesidad de políticas de desarrollo para su entorno. Por último, la incidencia política de esta sesión se destacó por la adopción por parte de CGLU-A (Ciudades y Gobiernos Locales Unidos en África) de la recomendación de constituir comités de seguimiento para garantizar la implementación de las propuestas de los habitantes y los diferentes representantes de las autoridades locales. Es importante no perder de vista la campaña "cero desalojo" para alojar a millones de habitantes con dignidad y armonía entre lo urbano y lo rural, la ciudad y el campo, condiciones esenciales para promover la participación y el gobierno popular, en la gestión diaria de la ciudad. Todas estas herramientas son importantes, y únicamente la movilización y las luchas de los habitantes organizados permitirán su implementación a nivel local y regional, especialmente a través de la Red Africana de Habitantes,que salió fortalecida de Johannesburgo. Esta movilización deberá ser la garantía de que AfriCities VIII Brazzaville RDC en 2018 mostrará un progreso real en la solución de los problemas de la vivienda y la urbanización.

Se hizo hincapié también en la importancia de replantear el debate sobre el derecho a la ciudad en África. La realidad en los países occidentales y en América Latina no es la misma realidad quela realidad africana. Los primeros denuncian el desalojo de las clases populares de los barrios centrales y la dominación del urbanismo funcionalista que erige ciudades de materia técnica; mientras en África, los principales problemas son la inestabilidad masiva de los habitantes de los asentamientos precarios, las tierras amenazadas de acaparamiento, la inseguridad, el crecimiento desigual, la pobreza, y la dependencia de la ayuda internacional, la otra cara de un nuevo colonialismo, que implica, entre otras cosas, diversos tipos de especulación inmobiliaria, donde multinacionales y empresas de China, Singapur, Oriente Medio, Europa, incluidos los actores institucionales, como la Unión Europea, el Banco mundial y el FMI, aumentaron el índice de urbanización en África, el más alto del mundo.

En definitiva, se trata del derecho a la Tierra y al Territorio en ciertas regiones, antiguamente colonizadas. La denominación de ciudad, para algunos, tiene una connotación político - administrativa que acentúa los problemas de las poblaciones indígenas que viven en el campo, que sufren violaciones de las normas más elementales de los derechos humanos, como el acceso desigual a la tierra y a los servicios básicos.

El derecho a la ciudad no debe ser un eslogan, ni un concepto, ni debe limitarse al acceso de los recursos urbanos, necesarios para un entorno adecuado, no se trata únicamente de vivienda adecuada, empleo y movilidad, sino que debe incluir además el derecho a participar en los debates políticos locales de cada ciudadana y ciudadano y a la Tierra. Sería mejor hablar del "Derecho a la Ciudad y a la Tierra." Un derecho, reivindicado en las luchas de los habitantes en los diferentes países del continente, para incidir en las políticas hasta Quito y más allá.





 
Tags
• Derecho a la ciudad   • Derechos a la vivienda y a la tierra/Derecho a la vivienda adecuada   
   
 


Habitat International Coalition
General Secretariat
 
<%=misereor_%>